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Halloween con niños de 2 a 4 años: ¿qué hacemos si aparece el miedo?

Psicología y desarrollo infantilLectura: 4 minutosEdad: 2-4 años

Cómo disfrutar de los disfraces y los juegos sin obligar a los más pequeños a enfrentarse a lo que les asusta.

Ilustración del artículo: Halloween con niños de 2 a 4 años: ¿qué hacemos si aparece el miedo?

¿Por qué puede asustarle algo que a nosotros nos parece divertido?

A los adultos, una máscara, un monstruo de cartón o una telaraña de mentira nos pueden parecer divertidos. Para un niño pequeño, una cara conocida que desaparece bajo un disfraz, un ruido inesperado o un personaje que se acerca demasiado pueden resultar desconcertantes.

A estas edades, comprender que algo es de mentira no siempre basta para dejar de sentir miedo. La imaginación avanza, pero distinguir entre lo que ocurre en un juego y lo que podría pasar de verdad sigue siendo un aprendizaje.

La Academia Estadounidense de Pediatría explica que los niños pequeños pueden tener dificultades para separar la fantasía de la realidad. Por eso, recomienda prepararlos con anticipación para Halloween: leer un cuento, mostrarles el disfraz antes de ponérselo o explicarles qué van a encontrar puede hacer que la experiencia sea más previsible.

¿Para qué sirve el miedo y qué aprende mi hijo cuando lo acompaño?

El miedo cumple una función protectora: nos ayuda a detectar posibles amenazas y a prepararnos para responder ante ellas. En la infancia, también puede aparecer ante situaciones imaginarias o que los adultos sabemos que son seguras, porque los niños pequeños todavía están aprendiendo a interpretar algunas experiencias y a distinguir entre fantasía y realidad (Gullone, 2000).

En esos momentos, la presencia, la voz tranquila y el apoyo sensible del adulto ayudan al niño a sentirse seguro mientras aprende a manejar sus emociones. No podemos exigir que un niño de tres años maneje solo un miedo que todavía no sabe comprender.

Tampoco necesitamos evitar todas las situaciones que le asustan. Acompañarlo sin forzarlo le permite descubrir, poco a poco, que puede enfrentar algunas situaciones que lo inquietan con nuestra ayuda y a su propio ritmo.

¿Tengo que animarlo a superar el miedo?

No hace falta convertir Halloween en una prueba de valentía. Si un niño se asusta, obligarlo a acercarse a un disfraz, restarle importancia a lo que siente o reírse de su reacción puede aumentar su malestar.

Cuando le dices “veo que te asustaste; estoy aquí contigo”, le ofreces apoyo para enfrentar ese momento. Esta ayuda forma parte de la corregulación: el proceso por el que los adultos acompañan a los niños en el manejo de sus emociones mientras desarrollan sus propias capacidades para regularlas.

La investigación sobre las interacciones entre madres e hijos en edad preescolar indica que una respuesta afectiva sensible y flexible se relaciona con el desarrollo posterior de la autorregulación (Lobo y Lunkenheimer, 2020).

Respetar su ritmo no significa que nunca vaya a enfrentarse a situaciones que lo incomodan. Significa que puede hacerlo gradualmente, con apoyo y sin sentirse presionado. El objetivo no es que deje de tener miedo, sino que aprenda que puede expresar lo que siente y pedir ayuda cuando la necesita.

¿Cómo podemos disfrutar de Halloween con Cleo y Cuquín?

La mejor celebración no es la que consigue que el niño se atreva a todo, sino aquella en la que puede descubrir, disfrutar y decir “esto no me gusta” sin dejar de sentirse acompañado.

Para jugar

A descubrir quién se esconde detrás de cada disfraz, ponerle nombre a lo que sentimos y calmarnos respirando.

¿Quién está detrás del disfraz?

Para imprimir

El pequeño explorador de Halloween: una actividad para elegir un disfraz, identificar emociones y decidir qué hacer cuando algo nos asusta.

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Preguntas frecuentes

¿Es normal que un niño de 2 o 3 años tenga miedo a los disfraces?

Sí. Las máscaras, los cambios de apariencia y los ruidos pueden resultar desconcertantes. Respeta su reacción y deja que observe desde una distancia en la que se sienta seguro.

¿Debo decirle que los monstruos no existen?

Puedes explicarle que el monstruo del disfraz es una persona jugando a ser un personaje. Aun así, puede seguir sintiendo miedo; acompáñalo sin exigirle que se calme de inmediato.

¿Y si mi hijo no quiere celebrar Halloween?

No pasa nada. Puede participar de otra manera, hacer una actividad tranquila en casa o no participar. No necesita disfrutar de todas las fiestas para desarrollarse bien.

¿Cómo pueden ayudar Cleo y Cuquín a hablar del miedo?

A través de cuentos, disfraces y juegos de ficción, Cleo y Cuquín pueden servir como punto de partida para que el niño exprese qué le gusta, qué le asusta y qué le ayuda a sentirse seguro.

Referencias

  1. American Academy of Pediatrics. Easing Babies & Toddlers into Halloween Fun: 8 Tips for Parents. HealthyChildren.org.
  2. American Academy of Pediatrics. Emotional Development in Preschoolers. HealthyChildren.org.
  3. Gullone, E. (2000). The development of normal fear: A century of research. Clinical Psychology Review, 20(4), 429-451. https://doi.org/10.1016/S0272-7358(99)00034-3
  4. Lobo, F. M., & Lunkenheimer, E. (2020). Understanding the parent-child coregulation patterns shaping child self-regulation. Developmental Psychology, 56(6), 1121-1134. https://doi.org/10.1037/dev0000926

Firma de la especialista: Valle Molinero, Psicóloga, registro M-33177, Co&Co Training

Fecha de revisión: 25 de octubre de 2026

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